Es el primer caso de ataque a distancia que compromete al Bus CAN.

La seguridad informática se ha extendido más allá de los ordenadores. La interconectividad digital empieza a presentar problemas y esta vez el ataque lo recibió el Model S de Tesla.

El ataque es serio e implica el acceso físico al coche. Investigadores de un gigante de la tecnología china, con sede en Shanghái, logró con éxito atacar un vehículo de manera remota.

La hazaña se llevó a cabo por un equipo de la compañía de seguridad Tencent Keen Security Lab, que remotamente podría acceder a un Tesla Model S 75D y cambiar parámetros del coche.

Este ataque se hizo más de 20 kilómetros y lograron encender las luces, abrir el techo solar, encender y apagar la pantalla del coche, todo esto sin depender de la presencia física del vehículo.

Lo peor fue que también podrían hacer andar el auto, en este caso a través de los frenos, y que le permitía detener al Modelo S siempre que quisieran. También fue posible abrir la puerta, ajustar los espejos e incluso encender los limpiaparabrisas.

“El informe reveló que sólo es posible cuando se utiliza el navegador web (defectuoso), y también requiere que el coche esté físicamente cerca y conectado a un punto de acceso Wi-Fi malicioso,”

dijo la compañía en un comunicado

Esta falla fue reportada a Tesla, y ha resuelto el problema de inmediato a través de una actualización de firmware, que ha sido enviado a todos sus coches.

► Car Hacking Research: Remote Attack Tesla Motors [Keen Lab]

Auto de Tesla es hackeado a kilómetros de distancia
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