¿Sabías que algunas de las figuras más influyentes en la historia del hacking han sido mujeres? Desde los inicios de la informática, la figura del hacker ha sido tradicionalmente asociada con un perfil masculino.
En contraste, este artículo se enfoca en las mujeres hackers que han logrado roles prominentes en hacking ético, investigación de seguridad y defensa digital global, rompiendo barreras y redefiniendo las reglas en una era de amenazas IA, zero-days y ataques cibernéticos masivos.
Las mujeres hackers más famosas incluyen a Joanna Rutkowska, experta en seguridad de sistemas operativos; Kristina Svechinskaya, conocida por ataques bancarios con el troyano Zeus; y Jude Milhon, una de las fundadoras del movimiento cypherpunk. Estas pioneras de la ciberseguridad y figuras notorias demuestran la diversidad de roles y talentos en la historia del hacking.
Ahora sí, vamos al grano:
Tabla de Contenido
- El caso de Kristina Svechinskaya: Del Troyano a la Discreción
- Joanna Rutkowska: La Arquitecta de la Seguridad Virtual
- Raven Adler: Un Prodigio en la Defensa Cibernética
- Jude Milhon (St. Jude): Pionera del Movimiento Cypherpunk
- Adeanna Cooke: De Modelo a ‘Hada Hacker’
- Kim Vanvaeck (Gigabyte): Creadora de Virus con un Mensaje
- Susan Headley (Susan Thunder): Maestra de la Ingeniería Social
- Natasha Grigori: Activismo contra la Explotación Infantil
- Otras Hackers Femeninas: Entre el Mito y la Realidad
- El Legado de las Mujeres en el Hacking
El caso de Kristina Svechinskaya: Del Troyano a la Discreción
Kristina Svechinskaya es uno de los nombres más reconocidos en el mundo del hacking. Esta mujer hacker de origen ruso fue estudiante en la Universidad de Nueva York, pero es mayormente conocida por una serie de operaciones de hacking de alto nivel que resultaron en la pérdida potencial de millones de dólares.
Especializada en el uso del troyano Zeus, Svechinskaya atacó miles de cuentas bancarias, principalmente en Estados Unidos, creando múltiples cuentas falsas a través de entidades como Bank of America y Wachovia. En total, algunas autoridades estiman que sustrajo aproximadamente 3 millones de dólares en un lapso de pocos meses.
Fue arrestada en 2010, se declaró culpable y en 2013 fue sentenciada a tiempo ya servido (había estado en prisión preventiva) más libertad supervisada. Desde entonces no hay registros de actividad delictiva; en 2016 promocionó un producto de USB seguro, pero hoy lleva una vida discreta sin apariciones públicas recientes.
Joanna Rutkowska: La Arquitecta de la Seguridad Virtual
Joanna es una hacker polaca que es considerada por su trabajo con Windows Vista. Rutkowska sorprendió al mundo en la Convención informativa de Sombrero Negro en agosto de 2006 en Las Vegas. Frente a una multitud, Joanna Rutkowska demostró dos métodos sencillos para hackear la versión beta de Windows Vista.
Nombrada por la revista eWeek como una de las ‘Cinco hackers que dejaron marca en el 2006’, en el 2007 fundó Invisible Things Lab en Varsovia. Tres años después presentó su sistema operativo Qubes OS, enfocado en seguridad mediante compartimentalización, que sigue activo y recibiendo actualizaciones importantes.
Aunque Joanna ya no lidera el desarrollo diario desde 2018 (se alejó progresivamente y ahora es Founder & Former CEO de ITL, enfocada en roles como chief architect en Wildland y long-term navigator en Golem Foundation), su legado en virtualización y seguridad de endpoints es clave. Invisible Things Lab continúa operando con investigación y consulting en Qubes OS.
Raven Adler: Un Prodigio en la Defensa Cibernética
Reconocida frecuentemente como una de las hackers más dotadas e inteligentes del mundo, Raven Adler se graduó de la escuela secundaria a los 14 años y obtuvo su título universitario a los 18. Fue la primera mujer hacker en presentar en DefCon, una de las conferencias de hackers más prestigiosas del mundo.
En la actualidad, asesora a empresas en la protección de sus datos y otra información sensible. Es consultora, conferenciante y autora especializada en hacking y ciberseguridad.
Jude Milhon (St. Jude): Pionera del Movimiento Cypherpunk
Jude Milhon fue sin duda una de las mejores hackers femeninas en la historia. La señora conocida como St. Jude comenzó como programadora en 1967 y poco a poco, en base a sus amplios conocimientos, se unió al grupo de hackers “Cypherpunks”, convirtiéndose en una figura clave del movimiento cypherpunk.
A lo largo de su vida, Jude escribió un libro tras otro, así como contribuyó a una serie de revistas tanto dentro de la programación informática y la industria de hacking.
Adeanna Cooke: De Modelo a ‘Hada Hacker’
Cooke es una modelo consolidada que ha aparecido frecuentemente en revistas como Playboy. Su incursión en el hacking se produjo cuando un conocido sustrajo sus fotos privadas y las publicó en internet con fines lucrativos. Al descubrirlo, ella misma vulneró el sitio web para forzar la eliminación de sus imágenes. Aprendió a hackear de forma autodidacta.
Tras este incidente, se ganó el apodo de ‘Hacker Fairy’ (Hada Hacker) en la comunidad y comenzó a utilizar sus habilidades autodidactas para ayudar a otras modelos y mujeres a eliminar contenido publicado sin consentimiento. Aunque su historia sigue siendo inspiradora y aparece en listas de hackers mujeres famosas, no hay información pública reciente sobre su actividad después de alrededor de 2018; su perfil parece más histórico que activo.
Kim Vanvaeck (Gigabyte): Creadora de Virus con un Mensaje
Su nombre real es Kim Vanvaeck, nacida y criada en Bélgica. Se le atribuye ser la única creadora, o la principal desarrolladora, de una serie de virus de alto impacto, incluyendo Coconut-A, Sahay-A y Sharp-A. A diferencia de muchos otros malwares diseñados para robar información privada con fines económicos, estos virus fueron creados con el propósito de destruir los datos. Conocer cómo funciona un antivirus es clave para entender la amenaza que representaban.
Fue arrestada en 2004 (a los 19 años) por crear virus destructivos como Sharp-A (el primero en C#/.NET), Coconut-A y otros con mensajes sobre representación femenina en hacking. La sentencia en Bélgica incluyó pena suspendida y multa. Desde entonces dejó el malware por completo; se graduó en ingeniería industrial en Electrónica-ICT y no hay info pública reciente sobre su trabajo actual en 2025-2026 (perfiles antiguos la mencionan en consultoría IT, pero sin confirmación nueva). Su caso sigue siendo histórico de los 2000s.
Susan Headley (Susan Thunder): Maestra de la Ingeniería Social
Nacida en los Estados Unidos, es también conocida como Susy Thunder. En 1970, Susan fue una de las primeras mujeres en unirse a uno de los grupos de hackers más famosos de la historia, el llamado Cyberpunks. Ella era especialista en ingeniería social, una de las técnicas más manipulativas en el mundo del hacking.
Headley creó su propia organización conocida como Roscoe Gang, pero finalmente renunció a su carrera de hacking para moverse a Las Vegas y convertirse en un jugador de póquer profesional.
Natasha Grigori: Activismo contra la Explotación Infantil
La vida de Natasha como hacker se inició en la década de 1980, sin embargo no fue sino hasta principios de 1990 que adquirió fama cuando hizo pública su oposición a la pornografía infantil. El sitio web que fundó se llama ACPO.
Por desgracia, Natasha Grigori perdió la batalla contra una enfermedad grave, el 11 de noviembre de 2005.
Otras Hackers Femeninas: Entre el Mito y la Realidad
Algunas listas virales antiguas (principalmente de 2008-2015) incluyen otros nombres que han circulado en internet, pero carecen de verificación sólida o evidencia actualizada en 2026. Los incluyo aquí por completitud, con las debidas advertencias:
Xiao Tian
Reportada en artículos de 2007-2008 (como ZDNet y The Dark Visitor) como líder del grupo “Cn Girl Security Team” (o China Girl Security Team), un foro chino de hackers femeninas con más de 2.200 miembros en esa época. Se decía que lo fundó a los 19 años para dar espacio a chicas en un mundo dominado por hombres, y que tenía lazos con grupos chinos notorios.
Sin embargo, no hay rastro público del grupo ni de ella después de ~2013; las menciones posteriores son solo repeticiones de esas notas antiguas sin fotos, entrevistas nuevas ni actividad verificable. Parece más un fenómeno de foros chinos de la época que una figura activa o confirmada hoy.
Ying Cracker
Aparece en listas sensacionalistas de los 2000s-2010s como una “educadora” de Shanghai que enseñaba cracking de software (cambiar IP, romper contraseñas de Office, cursos pagos de 500-5000 yuanes). Se la describía como experta en escribir herramientas de hacking y cobrando por clases.
La info viene de foros y blogs antiguos, con fotos model-like, pero no hay perfiles profesionales, publicaciones académicas ni evidencia de actividad real post-2015. Un Instagram @ying_cracker existe (con posts de “cyber security engineer”), pero no coincide con la descripción histórica y parece no relacionado. Probablemente un personaje amplificado por el sensacionalismo de “hacker sexy”.
Anna Chapman
Caso real y bien documentado de esta mujer hacker rusa: arrestada en 2010 en EE.UU. como parte de una red de espías rusos ilegales del SVR. Usó herramientas tecnológicas como laptops para crear redes Wi-Fi ad hoc privadas, enviar mensajes encriptados (incluyendo esteganografía en imágenes) y comunicarse discretamente, similar a como funcionan algunas herramientas para chats cifrados. Fue deportada en intercambio de prisioneros.
Aunque muchas listas virales la incluyen como “hacker” por el componente tech de su espionaje y su fama mediática, el rol principal de Anna Chapman fue espionaje tradicional e inteligencia humana (vigilancia, contactos, identidades falsas), no hacking técnico (exploits, malware o intrusiones cibernéticas). La laptop usada en su operación es incluso una pieza de museo del FBI. Hoy es conocida más por su rol en la cultura pop y el espionaje ruso que por contribuciones al mundo del hacking.
El Legado de las Mujeres en el Hacking
Estas mujeres, ya sea desde la investigación ética, el activismo o el cibercrimen, demuestran que la habilidad para desafiar los sistemas digitales no tiene género. Su legado ha impactado la tecnología y ha forzado conversaciones cruciales sobre seguridad y privacidad en la era digital.