Cuando una empresa contrata marketing externo, no compra solo “publicidad” o “posicionamiento”. Está entregando las llaves de sus cuentas, los datos de sus clientes y, en muchos casos, el acceso a su propia web. Por eso conviene mirar a ese proveedor con la misma cabeza con la que evaluarías a cualquiera que va a tocar tus sistemas.
Lo veo a diario desde el otro lado de la mesa. No basta con que prometa buenos resultados: tiene que demostrar que sabe manejar accesos, permisos y datos que son tuyos. Así es como yo elijo una agencia de marketing digital: mirando el riesgo técnico que trae consigo el contrato.
Qué estás contratando en realidad: agencia, especialista, consultor o plataforma
Tienes cuatro opciones: una agencia integral, un especialista, un consultor independiente o una plataforma con servicio encima. Ninguna implica la misma dependencia ni el mismo costo. Si tu objetivo es el posicionamiento orgánico, tiene más sentido priorizar una agencia SEO para empresas centrada en ese trabajo que un generalista que hace de todo un poco.
Ninguno de estos modelos es mejor en abstracto. Elegir una agencia de marketing digital no es quedarse con el catálogo más completo, igual que elegir una agencia de desarrollo de apps tampoco va de quién ofrece más servicios.
Cómo se lee una propuesta comercial
Una propuesta seria empieza por un diagnóstico de tu situación actual, no por un paquete cerrado igual para cualquier cliente. Antes de firmar nada, revisa que el documento incluya alcance y entregables concretos: qué se entrega, con qué frecuencia y en qué formato.
Revisa también quién ejecuta cada tarea —no solo quién la vende—, los plazos y el modelo de cobro: honorarios fijos, tarifa por horas o un porcentaje sobre la inversión publicitaria. Ese último modelo tiene un conflicto de interés evidente, porque incentiva a la agencia a que gastes más en anuncios aunque no sea lo más rentable para tu negocio.
Hay dos preguntas que separan rápido a los proveedores serios: qué pasa si los resultados no llegan en el plazo prometido, y qué evidencia pueden mostrar de trabajos anteriores comparables al tuyo. Cualquier propuesta que hable de posiciones o resultados garantizados es una señal de alarma.
Otra pieza que suele faltar, y que sí conviene pedir, es un plan concreto para los primeros noventa días: qué se hará semana a semana, qué se medirá al final de ese periodo y qué decisión se tomará según el resultado. Un proveedor que solo habla de “estrategia a largo plazo”, sin aterrizar ese primer tramo, probablemente tampoco tiene un plan tan sólido como parece en la reunión de ventas.
Las cuentas son tuyas: qué permisos dar a una agencia de marketing
Al elegir una agencia de marketing digital, el punto decisivo no es cuánto acceso le das, sino de quién son las cuentas. Se crean a nombre de tu empresa, con un correo corporativo como titular, y al proveedor se le concede el nivel mínimo que su trabajo necesita: en ninguna plataforma de Google hace falta darle el control total.
Todas esas cuentas —Analytics, Search Console, Ads y redes— se crean del lado de la empresa. Al proveedor se le concede acceso, nunca al revés.
Si la agencia propone crear ella misma las propiedades, o trabajar desde sus cuentas, ahí se rompe el principio básico. El día que termine la relación, tu historial de datos se queda con ellos.
Ahora bien, conceder acceso no significa entregar el control. Las tres plataformas de Google están diseñadas justamente para eso, con escalones bien diferenciados.
| Plataforma | Niveles disponibles | El que suele necesitar un proveedor |
|---|---|---|
| Search Console | Propietario verificado, propietario delegado, usuario con acceso total (en la pantalla aparece como Completo), usuario con acceso restringido, asociado | Usuario con acceso total |
| Analytics 4 | Administrador, editor, profesional del marketing, analista, lector | Editor si tiene que configurar; analista o lector si solo consulta |
| Google Ads | Administrador, estándar, solo lectura, solo correo electrónico, facturación | Estándar |
Lo que puede hacer exactamente cada nivel está detallado en la ayuda oficial de Search Console, en su página de usuarios y permisos.
En Analytics 4 los permisos de Google Analytics funcionan parecido: solo el administrador gestiona usuarios, mientras que el editor tiene control total de la configuración de la propiedad pero no puede tocar quién entra. Y aparte del rol, la ayuda de Analytics documenta dos restricciones de datos que se aplican por separado: sin acceso a métricas de costes y sin acceso a métricas de ingresos.
En Google Ads, el nivel estándar edita campañas y el administrador además gestiona usuarios y vincula otros productos. Si la cuenta tiene un único administrador y esa persona deja de estar disponible, puedes perder el acceso, así que ese rol debería quedarse de tu lado y en más de una persona.
Google lo advierte en su propia documentación sobre los niveles de acceso a la cuenta.
Cuando uso Warpindex para acelerar la indexación, o Semrush para trabajar con datos de Search Console y Analytics, ambos me piden acceso a la cuenta. A ninguno le doy más nivel del que su función necesita.
Revisa tú mismo la lista de usuarios y niveles de acceso de cada propiedad, y mira qué correo figura como propietario y cuál entró solo como usuario con acceso total.
En Search Console esa pantalla se abre desde Ajustes → Usuarios y permisos. En Analytics 4, desde Administrar → Cuenta → Gestión de accesos a la cuenta, o desde Administrar → Propiedad → Gestión de accesos a la propiedad. Y en Google Ads, desde Administrador → Acceso y seguridad.
Presta atención a quién puede abrir esa pantalla. En Search Console solo la ve un propietario, así que si la única forma de consultarla es que te la enseñe la agencia, ya sabes a nombre de quién está tu propiedad.
Informes: que salgan de la fuente, no de un PDF montado
Un informe útil es el que puedes rastrear hasta el dato original. Entras a la cuenta de Analytics o de Search Console y las cifras que ves ahí coinciden con lo que te presentaron.
Que el informe llegue en PDF está bien, siempre que no sea la única versión que puedes consultar. Cuando yo mando uno, el PDF es el envoltorio: los números salen de las cuentas y ahí siguen, para quien quiera entrar a mirarlos.
KPIs que puedes auditar tú mismo frente a métricas de vanidad
Si puedes comprobar un indicador entrando tú mismo a la plataforma, sin pedirle permiso a nadie ni depender de que te lo cuenten, es un KPI útil. Si solo existe en la palabra del proveedor, es una métrica de vanidad.
Los KPIs de marketing digital que importan suelen estar del lado del negocio: leads cualificados, costo de adquisición por cliente, ingresos atribuidos a cada canal. Subir tres posiciones en una palabra clave que no trae tráfico ni genera contactos es vanidad. Que el costo por lead baje un trimestre tras otro es un resultado que se lee en la caja.
Cómo trabaja el equipo: quién lleva la cuenta, quién ejecuta y quién toca tu web
El comercial que te vendió el contrato casi nunca es quien va a ejecutar el trabajo día a día. Eso está bien, siempre que sepas quién sí lo hace.
Ninguna configuración de permisos resuelve el criterio de fondo: a quién se lo das. Conceder un acceso es una decisión sobre personas, no sobre software.
A una empresa establecida, con nombre y responsabilidad detrás, le doy el nivel que su trabajo necesita sin mayor drama. A alguien que acabo de contratar en una plataforma como Fiverr, y del que no sé nada, no le doy entrada a mis cuentas. El nivel lo decide la función; abrir la puerta lo decido yo, por confianza.
Checklist antes de firmar
Antes de firmar cualquier contrato con un proveedor de marketing, repasa esta lista:
- [ ] Las cuentas de Analytics, Search Console, Ads y redes están o quedarán a nombre de tu empresa, con correo corporativo como propietario.
- [ ] Sabes qué rol concreto va a pedir el proveedor en cada plataforma y por qué ese nivel le basta.
- [ ] Tienes o tendrás acceso de lectura a cada cuenta desde el primer día.
- [ ] El rol de administrador o propietario se queda de tu lado, y en más de una persona.
- [ ] La propuesta incluye diagnóstico previo, alcance concreto, entregables definidos y quién ejecuta cada tarea.
- [ ] El modelo de cobro está claro y entiendes si genera algún conflicto de interés.
- [ ] Los informes se pueden rastrear hasta el panel en vivo de cada plataforma.
- [ ] Conoces el nombre y la experiencia de quien va a llevar tu cuenta.
- [ ] El contrato especifica qué pasa con cuentas, accesos y datos si la relación termina.